Temores y preocupaciones asociados al embarazo, parto y maternidad.
Si hay un elemento común en todos los embarazos, es el miedo.
¿Cuáles son los miedos más frecuentes?
El primero, la preocupación de perder al bebé. Es habitual tanto si ha habido una experiencia previa de pérdida como si no. Es un miedo difícil de controlar y suele ser mucho más aconstante la primera mitad del embarazo porque somos conscientes de que en el primer trimestre hay más riesgo de perder al bebé.
Es frecuente tener miedo a dañar al bebé por problemas durante el embarazo: ya sea por una gastroenteritis, por la toxoplasmosis, por fiebre…
- Si tienes gastroenteritis y no eres capaz de beber nada sin ir corriendo al baño, acude al hospital, es un motivo más que justificado. Posiblemente te pongan suero para que no te deshidrates, pero mantén la calma, tu bebé estará bien.
- Toxoplasmosis: Añado este apartado porque es una de las cuestiones que más preocupan. ‘‘No comas carne cruda, ni embutidos, ni, ni, ni…’’ La toxoplasmosis se transmite tanto por las verduras mal lavadas como por la carne. Para eliminar riesgos hay que lavar las verduras a conciencia, por arrastre, sumergirlas en agua no es suficiente. Los embutidos se pueden comer BIEN curados sin ningún tipo de riesgo, el parásito no sobrevive al proceso de curación superior a 14 meses. El jamón ibérico es el más seguro. ¿Cómo podemos cerciorarnos de que hemos eliminado el parásito? Congelando el producto a -20 ºC durante 2 días. La mayoría de congeladores domésticos llegan a -18ºC, por lo que es importante prestar atención a este dato.En cuanto a la carne, hay que cocinarla, no hay más, sobre todo el cerdo y las aves. En el caso de la ternera, no suele estar contaminada, a menos que haya entrado en contacto con otro tipo de carne.
De todas formas, puedes aprovechar el embarazo para empezar a consumir más proteínas de origen vegetal (legumbres, semillas, frutos secos…).
- Listeria: para evitarla, los quesos y la leche siempre pasteurizados, SIEMPRE. Nada de Roquefort, Camembert, Brie… Si tenéis dudas, lo indican siempre en las etiquetas.
- ¿Tienes fiebre? Toma paracetamol. La fiebre mantenida puede dañar al bebé sobre todo los primeros meses, es menos riesgoso tomar paracetamol que permanecer con fiebre.
Miedo a lo desconocido… ¿Verdad? Sensaciones nuevas, dolores musculares y esqueléticos que nos atormentan. Son muy habituales los dolores de pelvis, bajo vientre, lumbalgias… incluso dolor en las costillas. Todos ocurren por adaptación del cuerpo al embarazo. Consulta siempre que tengas duda a tu matrona/ón o ginecóloga/o de confianza.
Miedo a hacer daño al bebé por nuestras actividades. En el embarazo, inevitablemente tenemos un volumen añadido y además nos sentimos -no siempre- ligeramente más torpes. Continúa con tu vida habitual: ¡mantener la actividad física no es malo! intenta cargar poco peso y no permanecer demasiadas horas de pie… Pero puedes caminar, bailar, probar la natación, yoga, pilates, incluso puedes seguir con tus clases colectivas del gimnasio adaptándolas a tu ritmo.
Miedo a que presente malformaciones. Es una preocupación casi tan frecuente como embarazos hay en el mundo. Casi todos hemos escuchado alguna historia del tipo ‘‘ a mi vecina le dijeron en las ecografías que estaba todo bien y cuando nació vieron que tenía hfgshfj ’’. La gente, en general, tiende a contar sus experiencias negativas. ¡Ojo!, que no está mal siempre y cuando esa experiencia no sirva exclusivamente para transmitir miedo a la otra persona. Porque ya me contaréis de que sirve explicar lo horrible que fue tu parto a una persona que va a vivir esa experiencia dentro de poco o contar la desgracia que le pasó a tu vecina, si no es para transmitir miedo.
Preocupaciones asociadas al parto
Miedo al dolor, a no saber identificar si estamos de parto o no, miedo a nuestra reacción, a perder el control y una vez más.. el miedo a lo desconocido.
Sobre este tema escribiré una publicación a parte, porque soy consciente de que una buena ‘‘preparación al parto’’ (la menciono entre comillas porque considero que todas estamos preparadas para el parto, pero la sociedad y el mismo miedo nos hacen pensar que no es así), elimina parte de estas preocupaciones.
Y por supuesto…
Miedo a la maternidad. Ser Madre… ser MADRE.
¿Podremos asumir el rol de madre? ¿Podré cumplir con lo que se espera de mí? ¿Cómo lograré saber lo que le pasa? ¿Cuáles son sus necesidades?.
¿Podremos asumir el rol de madre? ¿Podré cumplir con lo que se espera de mí? ¿Cómo lograré saber lo que le pasa? ¿Cuáles son sus necesidades?.
El rol de madre se adquiere con el tiempo, durante el embarazo nos fijamos en lo que hacen otras madres, intentamos aprender de forma consciente e inconsciente cómo llevar a cabo la dura tarea de ser madre. Los primeros días tras el nacimiento, buscamos la aprobación de los demás, en muchas ocasiones nos guiamos por lo que nos dicen en lugar de tomar decisiones autónomas. No siempre es así, pero en la mayor parte de los casos ocurre porque inevitablemente es un periodo de vulnerabilidad. Con el tiempo, teniendo en cuenta que cada mujer necesita su tiempo de adaptación, adquirimos seguridad en el cuidado del bebé, conocemos sus necesidades y como las expresan, nos invade el sentimiento de confianza… y terminamos interiorizando el rol de madre. Todo llega, la inseguridad inicial es normal y no por ello vais a ser malas madres.
Consejo: Confiad en vosotras y en vuestro instinto.

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