Nutrición y fertilidad.

1. Tóxicos. 

Si quieres aumentar las posibilidades de quedarte embarazada, lo primero que debes hacer es eliminar el tabaco y el alcohol.

El tabaco produce infertilidad tanto en el hombre como en la mujer: fumar influye de forma negativa en la calidad del esperma, afecta al proceso de maduración de los folículos y empeora la calidad ovocitaria y embrionaria. Esto también afecta a las gestaciones mediante reproducción asistida, las mujeres fumadoras presentan más dificultades: necesitan más medicación para la estimulación ovárica, presentar mayor cancelación de los ciclos de reproducción asistida y tasas de implantación más bajas.

El alcohol también puede disminuir nuestra capacidad de concebir: en las mujeres, el alcohol puede alterar la regulación hormonal y provocar problemas en la ovulación; en los hombres, el número de espermatozoides presentes en el semen disminuyen a la vez que aumenta el consumo de bebidas alcohólicas. Además el alcohol produce un aumento de abortos espontáneos. No se ha demostrado que el consumo moderado (menos de 50 g de alcohol semanales) interfiera en la fertilidad.


2. Nutrición y fertilidad. 

Cafeína. Muchos estudios han intentado probar la relación entre la cafeína y la infertilidad, hace unos años realizaron estudios con ratas y comprobaron que altas dosis de cafeína disminuían la motilidad de las trompas; por este motivo los ovocitos no llegaban al útero y aumentaban los casos de embarazos ectópicos, los embriones no conseguían llegar al útero y se implantaban en las trompas. Varios estudios en seres humanos indican que altas dosis de cafeína aumentan el riesgo de aborto pero no reflejan una disminución de la fertilidad. Se considera seguro tomar unos 250 mg de cafeína al día (el equivalente a un café). 

Ácido fólico: Tomar suplementos de ácido fólico, incluso en dosis más altas que las recomendadas para prevenir defectos del tubo neural, como la espina bífida, en la gestación (0,4 mg), está relacionado con menor frecuencia de infertilidad, menor riesgo de aborto y más éxito en los tratamientos de fertilidad. Los alimentos ricos en ácido fólico son verduras de hoja verde, lentejas, aguacate, espárragos, etc.

La soja y los lácteos se han considerado nocivos para la fertilidad pero los últimos estudios no reflejan una asociación negativa, es más, la soja y los suplementos de soja pueden ser beneficiosas en mujeres que están pasando por un tratamiento de reproducción asistida.

Por otro lado, la vitamina D, que se ha considerado siempre importante un factor importante debido a los ensayos clínicos con animales, parece no ejercer un rol importante en la fertilidad humana a pesar del déficit.

La suplementación con antioxidantes parece no ofrecer beneficios en mujeres sometidas a tratamientos de reproducción asistida, pero si parece ser beneficioso cuando es el hombre el que toma los suplementos. Aunque por el momento, la evidencia disponible no nos permite distinguir cuales son los antioxidantes específicos que pueden producir este beneficio. 
*La vitamina E: antioxidante presente en semillas, aceites vegetales, frutos secos, etc. se recomienda habitualmente para aumentar la fertilidad. Se ha comprobado mediante ensayos clínicos que mejora la calidad del semen de aves y perros, pero aún no hay estudios concluyentes en humanos.
*Zinc: su déficit se asocia en la mujer a irregularidades del ciclo menstrual y en el varón a disminución de la cantidad y la movilidad de los espermatozoides y alteración de los niveles de testosterona. Los alimentos que lo contienen son huevos, pescado, carnes magras, legumbres y frutos secos.
*Selenio: tiene acción antioxidante y se relaciona con la mejora de la calidad del semen. Se ha comercializado para mejorar la fertilidad, pero un consumo excesivo puede ser contraproducente. Es mejor obtener este nutriente de fuentes naturales como las nueces de brasil, levadura nutricional, granos, huevos, pescado, carnes…

Los ácidos grasos de cadena larga Omega-3, parecen mejorar la fertilidad femenina, pero no se sabe con claridad si los tóxicos presentes en el pescado azul, fuente de Omega-3, pueden disminuir este beneficio. El Omega-3 se encuentra también en las semillas de lino y otras semillas, por lo que pueden ser buenas aliadas.

La adherencia a una dieta sana, optando por verduras, frutas, cereales integrales, legumbres, marisco… se relaciona con mayor fertilidad en la mujer y mejor calidad del semen en hombres.

Sin embargo, el azúcar y las harinas refinadas,  elevan los niveles de azúcar en sangre produciendo un aumento de la liberación de insulina. La insulina provoca que aumenten los niveles de  andrógenos en el ovario en proporción al nivel normal de estrógenos. El exceso de andrógenos anula la liberación del ovocito causando ciclos irregulares o la ausencia de ellos. Este fenómeno se ve en mujeres que sufren el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP).





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